jueves, 30 de julio de 2009

PÁGINAS GARDELIANAS

TESTIMONIO DEL PIANISTA NEOYORKINO DE “EL MAGO”
-I-

Escribe Walter Ernesto Celina
EXHUMACIÓN DE ANTECEDENTES VALIOSOS


Concluyo esta fase de las notas que he rotulado “Páginas Gardelianas”, con un aporte que fracciono en dos contribuciones.
El objeto periodístico de esta pequeña serie ha sido difundir hechos reveladores de la vida y personalidad de Carlos Gardel, trayendo a la superficie testimonios que han quedado esparcidos en páginas de prensa.
Obviamente, se trata de elementos fehacientes del multicolor registro que nos legara el gran maestro del canto rioplatense.
Desde este preciso ángulo, su rescate ha de servir a quienes realizan investigación histórica, iluminando aspectos menos conocidos o difusos, todo lo cual ha de concurrir a la construcción de la más exacta biografía del artista. Incluidos los aspectos vinculados a su nacionalidad.
Abraham Thevenet dio su testimonio para el Diario “El Día”, de Montevideo, el 24 de junio de 1975. El recorte de página me ha sido proporcionado por un entrañable amigo: el académico Aníbal Barrios Pintos.
Cabe señalar que los recuerdos de la etapa neoyorkina del maestro Thevenet son de una gran frescura. Su propio rostro, captado para el reportaje, lo muestra con el aspecto de un octogenario de ojos brillantes y sonrisa abierta. Su exposición es minuciosa.

¿QUIÉN ERA ABRAHAM THEVENET?

Thevenet realiza estudios en Montevideo con el eminente Luis Sambucetti (1). En 1924 emigra a Estados Unidos para perfeccionarse. Integrado al mundo profesional, acompañó -como pianista- al ballet negro de Katherine Mary Dunham (2), así como a la cantante de blues Helen Morgan. Décadas después, se instala en España. Regresará a Montevideo en 1956.
En Estados Unidos actúa como integrante del conjunto orquestal que acompaña a Carlos Gardel en los filmes “El día que me quieras” y “Tango bar”.

GARDEL MANIFIESTA SER URUGUAYO

El reportaje al músico compatriota se inicia con estas manifestaciones tajantes:
“La noche que lo conocí en Nueva York, apenas supo que era uruguayo, Gardel me dijo:
-Yo también soy uruguayo.
Me reí y le contesté:
-¡Qué va ser uruguayo Ud.!
Y él, muy cordial pero serio, insistió:
-Sí, nací en Montevideo..., en la calle Rondeau.
Después siguió hablando cómo le gustaba venir a aquí (a Montevideo. W.E.C.) y andar por 18 de Julio, ir a Maroñas, ver a los amigos. Y me acuerdo que nos contó:
-Estoy edificando una casa para mi “vieja” en Punta Gorda.”
Y continúa Thevenet:
“Pero en los meses siguientes nunca más volvió a decirme que éramos compatriotas. Sólo una noche lo hizo y estoy seguro que mencionó la calle Rondeau.”

URUGUAYOS ACOMPAÑAN A GARDEL

Relata el entrevistado en otro pasaje:
“Era en 1934. Yo tocaba en el cabaret y restaurante latino “El Chico”, en Sheridan Square, una plaza de Greenwich Village -el barrio bohemio de Nueva York-, con la orquesta del local.”
Y precisa, con estos detalles:
“Una noche estaba al piano y veo que entra Gardel. Venía con el uruguayo Hugo Mariani, que era el Director Musical de la National Broadcasting. Nunca lo había visto a Gardel, ni tampoco sus películas, pero lo reconocí en seguida. ¡¿Y quién no iba a reconocerlo?!
A Mariani sí lo trataba mucho. Pero cuando terminé de tocar y me invitaron a la mesa de ellos, me quedé muy sorprendido y emocionado. Mariani me lo presentó y después de decirse eso de que era uruguayo -que yo creo que lo hizo un poco para entrar en confianza-, Gardel me habló para que fuese su pianista en las dos películas que iba a filmar. Me explicó que Castellanos no podía trabajar, por ser argentino (no nacionalizado estadounidense. W.E.C.).”
Más adelante, al preguntársele respecto a la orquesta, agrega estos datos:
“Éramos 4 uruguayos: Navatta en el violoncello, Zito violinista, Guido en el bajo y yo. Creo que soy el único que queda ahora. Había 3 violines (los otros eran un argentino y un mexicano) y, además, un acordeón a piano que lo tocaba un ítalo americano, Joe Bibiano. Y nada más. Éramos 6 músicos en total, bajo la dirección del Maestro Argentino Téreg Tucci.”

LLAMADAS:
(1)
Luis Nicolás Sambucetti, célebre violinista y maestro de música montevideano, había nacido en 1860. A los quince años cautivó al público del Teatro Solís, actuó en el Teatro Nacional de Buenos Aires, perfeccionándose en composición y armonía con grandes músicos franceses (Léonard y Dubois).
Por sus obras obtuvo medalla de oro en Milán y amplios reconocimientos en el Plata. Difundió música operística, alcanzando fama por sus creaciones.
(2)
Catherine Mary Dunham, nació en 1910 en Nueva York. Bailarina, coreógrafa y antropóloga. Organizó un elenco pionero de danza afronorteamericana.


12.07.2009
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